Fundación Pelayo y Down España firman un acuerdo para evitar la exclusión digital del colectivo con discapacidad intelectual

MADRID, 16 (SERVIMEDIA)

Fundación Pelayo y Down España han firmado un acuerdo para evitar la exclusión digital del colectivo con discapacidad intelectual a través del impulso al proyecto de inclusión tecnológica ‘Balmis digital’, un programa gracias al que se enviarán e instalarán equipos informáticos en centenares de hogares de personas con síndrome de Down de toda España que se encuentren en situación de exclusión económica y que no pueden acceder al apoyo educativo ‘online’ que necesitan.

Así lo anunciaron este jueves ambas organizaciones en un comunicado en el que precisaron que el presidente de Fundación Pelayo, Alvaro Gil-Robles, y el presidente de Down España, Mateo Sansegundo, han firmado un acuerdo para la puesta en marcha del proyecto.

Tras la rúbrica, el presidente de Down España quiso destacar que, durante la pandemia, «hemos aprendido que hay más posibilidades en la formación y el trabajo telemático de las que pensábamos, y que hay que profundizar en la pedagogía y en las experiencias de la enseñanza ‘online’ en grupo».

Por su parte, el presidente de Fundación Pelayo, que ha decidido apoyar a Down España a través de su concurso anual de proyectos, quiso resaltar «la importancia que tiene para la integración de este colectivo la formación normalizada y el darles oportunidades laborales».

Para ambas entidades, la inserción laboral es un indicador prioritario debido a la crisis provocada por la covid-19 y subrayaron que, según desvela el informe de Odismet ‘Efectos y consecuencias de la Covid-19 entre las personas con discapacidad’, el 12% de las que ocupaban un puesto de trabajo antes de la pandemia lo ha perdido, mientras que un 60% teme perderlo.

«Un dato muy preocupante, teniendo en cuenta que antes de esta crisis sólo una de cada cuatro personas con discapacidad tenía empleo, es decir un 25% frente al 66% de la población general, y de ellos dos de cada tres trabajan en centros especiales de empleo, con empleo protegido», sentenciaron.

En este punto, defendieron que, para las personas con discapacidad intelectual o síndrome de Down, las nuevas tecnologías son «un método de aprendizaje y un instrumento que facilita su evolución, constituyendo una de las claves para su completa inclusión en la sociedad».

A su juicio, la pandemia «ha dejado en evidencia» la «falta de accesibilidad tecnológica a la que se enfrentan diariamente» determinados colectivos como el de las personas con discapacidad intelectual o síndrome de Down. Esto «provoca», a su entender, «una gran brecha digital que acrecienta aún más las desigualdades que existen entre la población general y las personas con discapacidad intelectual».

«Este aspecto está directamente relacionado con la escasez de herramientas a las que tienen acceso estos colectivos, así como con la situación económica de muchas familias», aseveraron, conscientes de que la situación generada por la crisis de la covid-19 «ha agravado la exclusión» de las personas con síndrome de Down en España, al verse «apartadas» del acceso al mundo tecnológico.