La vivienda parece volver a resurgir

Después del parón al que se vio sometido el sector inmobiliario en 2007 y en años sucesivos, parecía que nunca llegaría a volver a remontar la construcción y la venta no sólo de primera sino de segunda mano que se estancaba y cerraba las puertas a algunas de las operaciones bancarias más habituales en las sucursales.

La caída del ladrillo trajo consigo una caída económica generalizada por los muchos trabajos colaterales que englobaba y que vieron cómo había que parar producciones e incluso fábricas enteras. Sin duda, uno de los sectores que más trabajo proporcionaban en nuestro país, se vio parado y sin aviso de mejoría en el corto plazo.

Casi 10 años después parece que la tendencia empieza a cambiar. Ya se ven grúas y obras por las ciudades, las promotoras empiezan a apostar por volver a levantar ladrillos y esto pone en funcionamiento un más que perjudicado sector de la compra venta de viviendas que ha visto cómo devaluaba su precio hasta límites impensables antes del estallido de la burbuja.

La reflexión positiva en este sentido es precisamente esa. El reajuste de precios que ha vivido este mercado ha permitido a muchos el acceso a viviendas que hasta entonces fueron prohibitivas. Además, con los tipos de interés a la baja, es el momento perfecto para lanzarse a por los créditos para conseguir hacerse con la casa de tus sueños. Tan sólo contacta con Union de creditos inmobiliarios para ver las condiciones y convencerte de que si hay un momento para lanzarse a la inversión, ese es este.

Como enunciábamos antes, de un año a esta parte la vivienda parece empezar a resurgir y el mercado comienza a moverse como no lo hacía durante el último lustro. Por fin empiezan a marcarse cifras de ventas y a lanzarse nuevas promociones desde algunas de las promotoras que han sobrevido a estos años de incertidumbre.

Miles de jóvenes han visto cómo, la situación laboral, también mellaba sus posibilidades de buscar la ansiada independencia, pero según los últimos datos también parece que empiezan a poder respirar y a poder volver a planificar sus vidas en viviendas que salen ahora al mercado, tanto nueva como de segunda mano, en precios más que recomendables y accesibles.