Implementar ejes verdes en Barcelona reduciría un 13% el consumo anual de antidepresivos

MADRID, 29 (SERVIMEDIA)

Implementar ejes verdes en toda la ciudad de Barcelona podría reducir un 13% el consumo anual de antidepresivos y las visitas a profesionales de la salud mental, según un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por Fundación «la Caixa».

Según informó este miércoles el centro de investigación, este estudio acaba de publicarse en la revista ‘Environment International». Se estima que más de un 30% de la carga de enfermedad en el mundo está relacionada con cuestiones de salud mental.

La evidencia científica ha demostrado que los espacios verdes benefician la salud en general y específicamente la salud mental a través de diversos mecanismos, entre los que figuran la mitigación de la contaminación atmosférica, el ruido y el calor, su capacidad para reducir el estrés y facilitar los procesos de restauración en el cuerpo o bien por su relación con una mayor actividad física e interacción social.

Con este estudio, el equipo científico se propuso evaluar las consecuencias para la salud mental de la población de una de las estrategias que figuran en la agenda de la ciudad de Barcelona para, entre otros fines, tratar de dotar al trazado urbano de mayor espacio verde.

Se trata de los Ejes verdes, una plan que forma parte del proyecto de las supermanzanas y que, aunque por ahora se está llevando a cabo de manera focalizada sobre todo en el centro, contempla la transformación de una de cada tres calles en corredores verdes.

INCREMENTO DE VEGETACIÓN

Los investigadores estimaron que el plan de Ejes Verdes reportaría un incremento del 5,67% en la superficie verde de la ciudad, sobre todo en áreas residenciales. A su vez, ese incremento de la vegetación permitiría prevenir cada año un 14% de los casos anuales de mala salud mental autopercibida, un 13% de las visitas a profesionales de la salud mental y del uso de antidepresivos y un 8% del uso de tranquilizantes y ansiolíticos.

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Asimismo, el estudio calculó que todos estos beneficios en la salud mental de la población se traducirían en un ahorro de 45 millones de euros anuales en costes directos e indirectos de salud mental.

Además, la investigadora de ISGlobal y última autora del estudio, Natalie Mueller, explicó que «Barcelona tiene un problema que debe solucionar de manera urgente. Actualmente, solo el 11% de la ciudad está ocupado por espacio verde, y eso contando con Collserola, que aglutina el 60% del espacio verde municipal. En el Ensanche, por ejemplo, tan solo el 6,5% de la superficie está destinada a espacio verde».

Por su parte, la investigadora de ISGlobal y coautora del estudio, Evelise Pereira, subrayó que «actualmente solo el 20% de la población de Barcelona cuenta con el acceso a espacios verdes recomendado por la Organización Mundial de la Salud. A nivel europeo tan solo el 40% de las personas que habitan en ciudades gozan del acceso al verde recomendado, lo que indica que hay mucho trabajo por hacer en materia de reverdecimiento urbano».

Por todo ello, la coautora del estudio, Diana Vidal Yáñez, puntualizó que «este estudio ayuda a ilustrar que el reverdecimiento es una estrategia pertinente para promover la salud y, en particular, la salud mental, en entornos urbanos».