El 53,4% de las empresas cree que el riesgo del síndrome del ‘trabajador quemado’ es mayor que hace un año, según Adecco

MADRID, 31 (SERVIMEDIA)

El 53,4% de las empresas señaló en una encuesta de Adecco que el riesgo de padecer el síndrome del ‘trabajador quemado’ (‘burnout’) ha crecido en el último año y también ha aumentado la franja de empresas que considera que entre el 25% y 50% de sus empleados se han visto afectados por trastornos psicológicos como ansiedad, depresión, estrés postraumático, entre otros.

Según informó este martes The Adecco Group, este porcentaje era mayor un año atrás cuando lo consideraba así el 64,5% de las compañías. Su centro de estudios y divulgación ha presentado hoy el tercer Observatorio Adecco sobre Bienestar emocional y factores psicosociales para analizar cómo la variable psicosocial afecta a las empresas y a las personas trabajadoras.

En palabras del director de The Adecco Group Institute, Javier Blasco, «fenómenos como el envejecimiento de la población, el impacto de la tecnología en las tareas, la ansiedad provocada por la crisis económica, los enfrentamientos sociales, la preocupación por los conflictos geopolíticos o el consumo de alcohol y drogas pueden estar detrás del incremento de patologías mentales».

«En los lugares de trabajo, los responsables de Personas nos confirman que en el 60% de las empresas más de la mitad de sus trabajos contienen un alto componente emocional, algo que va en aumento, y que nos apunta a que algo está cambiando en el contenido de las tareas y en las expectativas de las personas. Las fortalezas de las habilidades más «humanas» (empatía, innovación, toma de decisiones, etc.) frente a los riesgos de la robotización, también exigen de una adecuada gestión preventiva», añadió.

Quizás también te interese:  Igneo impulsa su consultoría ambiental con la compra de Emberiza

«Fomentar la formación y el desarrollo de habilidades ayudará a construir carreras laborales más resilientes, multiplicar la calidad del empleo, reducir la frustración y mejorar muchos de los estresores que afectan a la salud mental», concluyó Blasco.

El 57% de las empresas encuestadas reconoció que más de la mitad de sus trabajos tienen un alto componente emocional (ocupaciones que suponen el trato con personas, generalmente entre trabajador y un cliente, paciente, alumno, usuario, entre otras). Además, en el 49% de las empresas señalan que solo menos del 5% de sus trabajadores se han visto afectados por trastornos psicológicos como ansiedad, depresión o estrés postraumático.

FACTORES

En cuanto a los factores que impactan negativamente en la salud mental de los empleados, el 59% de las compañías encuestadas señaló que la presión de tiempo o sobrecarga de trabajo es el que más está influyendo, seguido del trato difícil con clientes, pacientes, alumnos, con un 36% y la mala comunicación o cooperación dentro de la organización, con un 31%.

Más de la mitad de las empresas (54%) afirmó que las bajas laborales por aspectos de la salud mental tienen que ver con aspectos y condiciones de la vida privada de las personas trabajadoras.

Igualmente, el 51,9% de las empresas considera que la ‘renuncia silenciosa’ (‘quiet quitting’) ha crecido en el último año, pero también se redujo el porcentaje de compañías que así lo cree (-7,3 puntos porcentuales interanuales). En este sentido, una de cada cuatro empresas considera que la ‘renuncia silenciosa’ estuvo relacionada en algún grado con la crisis de salud mental post pandémica.

Quizás también te interese:  La Comunidad de Madrid convoca ayudas para las asociaciones de víctimas del terrorismo

Sobre las medidas de flexibilidad para los empleados, ocho de cada 10 empresas consideraron que no conllevan mayores riesgos psicosociales. El 69% asegura que la experiencia del teletrabajo ha sido «muy satisfactoria» desde el punto de vista de la salud mental.

En cuanto a las situaciones de acoso psicológico, el 49% de las empresas consultadas afirmó que la implantación de un protocolo de acoso moral ha mejorado la transparencia y sensibilidad de toda la organización en esta materia.

Sin embargo, según el 60% de las empresas, las metodologías de riesgo psicosocial no están preparadas para la gestión de los riesgos psicosociales con perspectiva de género.