¿Qué contrato de luz merece la pena como consumidor?

Esta es la pregunta que se hacen, cada día, millones de usuarios en nuestro país. El suministro de luz es imprescindible y, por tanto, poder tener claro que se ha seleccionado la mejor tarifa o la que, al menos, mejor se adapta a las necesidades y forma de pensar de cada uno, es imprescindible.

Para estar al tanto de lo que se contrata es necesario tener en cuenta una serie de datos.

El primero tiene que ver con los kw que se vayan a contratar. Sería necesario tener claro cuál va a ser la necesidad de potencia real que va a necesitarse bien en casa o en la oficina para garantizar que ni se queda corto como para que esté saltando continuamente, si va demasiado sobrado ya que cada tramo tiene incremento.

En segundo lugar, es necesario conocer cuáles son las opciones a la hora de tener horas de más o menos consumo, por ejemplo. Basta echar un vistazo a las principales ofertas, entre las que se pueden ver las discriminaciones horarias que permitirían una garantía de acogerse al horario de consumo más favorecedor para evitar facturas disparadas.

En este sentido, y ya entrando en el resto de variables, es necesario conocer opciones como la electricidad masmovil, que garantiza además que el 100% de la energía es renovable o verde, es decir, que a la vez tiene un compromiso social con la naturaleza para limitar el impacto de la producción de la misma al máximo.

Esta forma de responsabilidad energética se empieza a convertir en uno de los puntos claves para hacer una selección de compañía, porque los usuarios cada vez están más concienciados con la necesidad de consumo, pero de uno que no lastre el planeta.

Gracias a la producción española, durante 2020 casi la mitad de la energía eléctrica fue de este tipo frente a la comparativa de la producida en las plantas nucleares.

Con opciones de monitorización digital constante, es mucho más fácil además planificar los consumos y controlar lo que se lleva cada mes evitando sorpresas con las facturas ya emitidas” explican desde el sector. La tecnología ha venido para revolucionar, pero también la forma de entender la propia energía. Es necesario apostar por un consumo responsable no solo en casa sino exigiendo a las comercializadoras y empresas que den un paso al frente y busquen la forma de beneficiar al usuario y a la sociedad en general.