Lula da Silva subraya que Brasil «está de vuelta» en la lucha climática

– Quiere que la Cumbre del Clima sea en su país en 2025

MADRID/SHARM EL SHEIJ (EGIPTO), 16 (SERVIMEDIA)

El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este miércoles en la Cumbre del Clima de Sharm el Sheij (Egipto) -conocida como COP27- que su país «está de vuelta» en la lucha contra el cambio climático.

La llegada de Da Silva a Sharm el Sheij, en su primer viaje internacional tras ser elegido presidente de Brasil el pasado 30 de octubre, ha despertado una oleada de esperanza en una Cumbre del Clima que avanza con el temor a que su decisión final no mencione el abandono de los combustibles fósiles y no articule un fondo de pérdidas y daños que los países ricos deben pagar a los más vulnerables, que no han causado la crisis climática.

Da Silva participó esta mañana en un acto de la Carta de la Amazonía, pues una de sus promesas es la «desforestación cero» en esa parte del planeta tras años de tala de árboles durante el mandato de su predecesor, Jair Bolsonaro.

Por la tarde pronunció un discurso en una abarrotada sala a la que acudió junto al presidente de la COP27, Sameh Shukri, también ministro de Asuntos Exteriores de Egipto.

«Esta invitación, hecha a un nuevo presidente electo incluso antes de su toma de posesión, es el reconocimiento de que el mundo tiene prisa por ver a Brasil participar nuevamente en las discusiones sobre el futuro del planeta y de todos los seres que lo habitan», comentó al inicio de su intervención.

«NO HAY DOS PLANETAS»

Lula recalcó que la COP27 debe contribuir a que los países pobres reciban recursos para combatir los efectos del cambio climático, «creado en gran medida por los países más ricos, pero que afecta de manera desproporcionada a los más vulnerables».

«Quiero decir que Brasil está de vuelta. Ha vuelto para reconectarse con el mundo y ayudar a combatir el hambre en el mundo», indicó, al tiempo que subrayó que su país unirá esfuerzos para «construir un planeta más saludable» que sea «capaz de acoger con dignidad a todos sus habitantes y no solo a una minoría privilegiada».

«En la declaración que hice al final de las elecciones dije que no hay dos Brasiles. Quiero decir ahora que no hay dos planetas Tierra. Somos una sola especie y no habrá futuro mientras sigamos cavando un pozo sin fondo de desigualdades entre ricos y pobres», indicó, antes de apostillar: «La lucha contra el calentamiento global es inseparable de la lucha contra la pobreza y por un mundo menos desigual y más justo».

Además, dijo que «no hay seguridad climática para el mundo sin una Amazonía protegida», después de mencionar que la deforestación en esa zona aumentó un 73% en los tres primeros años del Gobierno de Bolsonaro. «Solo en 2021 se deforestaron 13.000 kilómetros cuadrados. Esa devastación quedará en el pasado», agregó.

TRES ANUNCIOS

Por otro lado, Da Silva anunció que va a crear el Ministerio de los Pueblos Indígenas para que este sector de la población presente «propuestas de supervivencia digna, seguridad, paz y sostenibilidad». «Los pueblos originarios y los que residen en la región amazónica deben ser los protagonistas de su preservación», resumió.

Recalcó que trabajará por la producción equilibrada, la protección de la biodiversidad, la regeneración del suelo y el aumento de ingresos para agricultores y ganaderos. «Estoy seguro de que la agroindustria brasileña será un aliado estratégico de nuestro Gobierno en la búsqueda de una agricultura regenerativa y sostenible, con inversión en ciencia, tecnología y educación, valorando el conocimiento de los pueblos indígenas y las comunidades locales», apuntó.

Otras propuestas lanzadas en su discurso es la realización la Cumbre de Países Miembros del Tratado de Cooperación Amazónica y proponer que Brasil sea la sede de la Cumbre del Clima en 2025.

«Si podemos resumir en una palabra la aportación de Brasil en este momento, que esa palabra sea la que sostenga al pueblo brasileño en los momentos más difíciles: esperanza. Esperanza combinada con una acción inmediata y decisiva para el futuro del planeta y la humanidad», concluyó.