Las empresas siguieron notando las presiones inflacionistas en el segundo trimestre, aunque en menor medida

– Baja el porcentaje de empresas que prevé subir precios en un año y se sitúa en el 54%

MADRID, 10 (SERVIMEDIA)

Una encuesta del Banco de España revela que las empresas españolas siguen percibiendo un aumento de costes por la inflación, aunque en menor medida, y el 54% de las empresas prevé subir los precios de venta en un año, nueve puntos menos que quienes lo declaraban anteriormente.

Así se desprende de la encuesta elaborada por el Banco de España sobre la evolución de la actividad empresarial del segundo trimestre de este año publicada este viernes.

La encuesta revela que las empresas perciben una mejora de su facturación en el segundo trimestre, después del deterioro observado a principios de año. La recuperación se concentra en ramas como la hostelería y los servicios de transporte, beneficiadas por la eliminación de restricciones asociadas a la pandemia.

En concreto, el 29,7% declara que sus ventas han crecido en el segundo trimestre, por encima del 27,1% del trimestre anterior. En cuanto a las perspectivas de corto plazo, algo más de la tercera parte de las empresas de la muestra anticipa aumentos adicionales de su facturación en el tercer trimestre.

Respecto a la inflación, los resultados de la encuesta apuntan a una continuación de las elevadas presiones inflacionistas, pues el 76,8% del total de empresas a las que se ha preguntado manifiestan estar experimentando en el segundo trimestre del año un aumento adicional de los precios de sus inputs productivos. Ahora bien, ese porcentaje es casi cinco puntos porcentuales inferior al de hace tres meses, «lo que sugiere que esas tensiones inflacionistas podrían estar comenzando a remitir».

Por ramas de actividad, esta incipiente desaceleración de las presiones de costes es generalizada, salvo en la construcción y la hostelería, donde, por el contrario, se habría observado una nueva intensificación de dichas tensiones.

El porcentaje de las sociedades que prevé incrementos adicionales en el coste de sus inputs en el tercer trimestre experimenta un leve descenso, hasta el 73,2%.

Cuando se pregunta a las empresas por sus perspectivas a un año vista, los resultados apuntan a una presión de costes de los inputs elevada, pero en una proporción algo menor que hace tres meses. En concreto, el 72% de las sociedades espera que, en ese horizonte temporal, sus costes sean superiores a los actuales, seis puntos menos que en la anterior encuesta. De modo análogo, el porcentaje de empresas que esperan mayores costes laborales dentro de un año es del 67%, tres puntos inferior al del trimestre pasado.

PRECIOS DE VENTA

Sobre los precios de venta, en el segundo trimestre, un 38,1% de las empresas afirma haber subido sus precios, lo que supone un leve descenso de casi tres puntos y para el tercer trimestre prevé hacerlo el 35,7%, 2,4 puntos menos.

En el horizonte de un año, el porcentaje de las firmas encuestadas que espera subir sus precios de venta también es menor que en el trimestre anterior, con una disminución de nueve puntos, hasta el 54%.

«En conjunto, los incrementos actuales y los previstos para los precios de venta siguen siendo inferiores a los registrados en el coste de los consumos intermedios, lo que continuaría apuntando a una compresión de los márgenes empresariales», señala el Banco de España.

Por otra parte, el volumen de empleo en las empresas encuestadas está aumentando en el segundo trimestre del año, aunque, como en el caso de la facturación, algo menos de lo esperado hace tres meses.

Así, aunque la respuesta mayoritaria sigue siendo que la ocupación se ha mantenido estable -un 74,3% de las compañías así lo dice—, el empleo habría crecido en el 14,5% de ellas, levemente por debajo de lo declarado en el primer trimestre.

Para el periodo entre julio y septiembre, las empresas prevén, en promedio, una leve aceleración de la creación de puestos de trabajo. En comparación con el nivel precrisis de finales de 2019, declaran que el empleo se sitúa en el segundo trimestre de 2022 un 1,6% por debajo de dicha cota, cuando en el caso de la facturación esta brecha asciende al 3,5%.

La encuesta incluye un análisis sobre el impacto de la guerra de Ucrania y muestra que tres cuartas partes de las sociedades ven aumentado el coste de los inputs energéticos, siendo ésta la principal vía a través de la cual la guerra está afectando negativamente a su facturación. Este impacto negativo es generalizado por ramas productivas, si bien su incidencia es mayor en la industria, la construcción y el transporte.

Además, en torno al 60% y el 40% de las empresas se están viendo afectadas, respectivamente, por el aumento del coste de otros inputs no energéticos y por las dificultades de suministro asociadas a la guerra.