El sector químico estima perder 6.000 millones en ingresos por los «altos» costes energéticos y una menor demanda

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

El sector químico español prevé cerrar el año con una caída de su cifra de negocios del 6,8%, hasta los 83.799 millones de euros, lo que supone 6.000 millones de euros menos que en 2022, según informó este miércoles la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), que señala que el sector se ha visto lastrado por los «altos «costes energéticos y la caída de los precios causada por la ralentización de la demanda.

Este retroceso será «concentrado fundamentalmente» en la química básica, «la más intensiva en consumo de gas y electricidad». Según explicaron desde la organización, esta evolución del sector químico español estará alineada con «la clara debilidad» que está mostrando la industria europea en su conjunto, «que inició una desaceleración en el segundo semestre del pasado año y que ha continuado en el actual sufriendo ya descensos productivos».

Así, la previsión del sector es culminar 2023 con un crecimiento «mínimo» de la producción del 0,8%, que se espera llegue al 1,2% el próximo año.

«En un sector tan heterogéneo como el químico, las mayores dificultades se concentran en el subsector de la química básica, que se encuentra al inicio de la cadena de valor, mientras que la situación es más sólida en el caso de la química de consumo y de la salud», explicaron desde Feique.

«Desde el segundo trimestre de 2022, la química básica, caracterizada por su mayor consumo energético y de materias primas, ha venido experimentando un fuerte descenso productivo que, aunque ha revertido su tendencia desde abril, cerrará 2023 con una caída de casi 12 puntos. Esto se debe a dos factores determinantes: los altos costes energéticos y la debilidad de la demanda», añadieron.

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Desde la federación indicaron que, aunque en 2021 y 2022 se experimentasen periodos de altos costes energéticos «superiores a los actuales», la diferencia con respecto a aquellos ejercicios es que estaban compensados con «una fuerte demanda capaz de absorber una parte sustancial del incremento de costes».

En la actualidad, «la situación es muy diferente», ya que la demanda inició su descenso en el segundo semestre de 2022, «agudizándose con las sucesivas medidas para contener la inflación y, particularmente, con la elevación de los tipos de interés, que han limitado el acceso al crédito y la financiación». «Esta circunstancia no ha permitido estimular a sectores tractores vinculados a bienes duraderos como la construcción o el automóvil, que son fundamentales para la economía española», explicaron.

Con todo ello, desde 2019, la cifra de negocios acumulará un crecimiento del 30,1% hasta 2024. Sin embargo, este crecimiento no estará vinculado a la mejora de los niveles y capacidades productivas, sino fundamentalmente a los precios. En el mismo periodo, el incremento de los precios de los productos químicos se sitúa en el 28,4%.