Emilio Lledó gana el Nacional de las Letras

Emilio Lledó (Sevilla, 1927), filósofo y miembro de la RAE, ha obtenido el Premio Nacional de las Letras Españolas que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. El galardón, dotado con 40.000 euros, distingue el conjunto de una obra literaria, en cualquiera de las lenguas españolas, de un autor español, “cuya obra esté considerada como parte integrante del conjunto de la literatura española actual”. El jurado premia a Lledó “por su pensamiento y dilatada obra, que armoniza la filosofía del Logos, la hermenéutica, el valor estético y ético de la palabra, la defensa de la libertad y reivindica la vocación docente”. Igualmente el jurado ha destacado su aportación de una vía filosófica propia en la que el saber antiguo ayuda al saber presente. Es un gran ensayista y divulgador de alto nivel, entre los temas que trata destacan la defensa de la lectura, la felicidad, el silencio, la belleza y la verdad.

A Lledó, que no tiene teléfono móvil, le dio la noticia EL PAÍS cuando daba esta mañana una rueda de prensa por la concesión del Premio Antonio de Sancha, de la Asociación de Editores de Madrid. El escritor sevillano es autor de obras como Memoria de la ética, Filosofía y lenguaje, La memoria del logos, Elogio de la infelicidad, El silencio de la escritura (Premio Nacional de Ensayo) y El origen del diálogo y de la ética. Una introducción al pensamiento de Platón y Aristóteles.

El filósofo siempre se ha interesado en las formas del lenguaje como algo esencial en el pensar y en su manera de conformar y ver el mundo. Además, es un ferviente agitador de la lectura y de su importancia en lo cultural y la concepción de un mejor ciudadano. Parte de todo esto lo expresó en la pasada Feria del Libro de Madrid, al inaugurar la sección Deletrear el mundo, en la que dijo: “En el mundo de la realidad, estamos; pero en el mundo del lenguaje, de los libros, somos. Las silenciosas páginas que esperan a sus lectores muestran, entre otras cosas, que vivir es dialogar, entender, soñar, interpretar”.

En él, la filosofía clásica de Grecia, en especial Platón y Aristóteles, es analizada y traída hasta el presente para interpretar la vida contemporánea.

En un artículo de 2012 en EL PAÍS, titulado Mythos, escribe: “Lo primero fue el habla. Una necesidad de sentir la compañía de los otros, de arrancarse de la originaria soledad, de emitir sonidos que la lengua fue articulando, modulando, convirtiendo en palabra. A esa voz, enriquecida a lo largo del tiempo, el “filósofo”, como llamaban a Aristóteles, dijo que era un soplo, un “aire semántico”. No sólo un grito. Ese aire decía cosas, señalaba los árboles, los mares, las estrellas, alumbraba ideas que, en principio, eran “lo que se ve” y en esas “visiones”, creaba comunidad, solidaridad, amistad. Surgía así un universo en el que los seres humanos comenzaron a sentirse y entenderse. Los primeros textos en los que encontramos el sustantivo mito, (mythos), por ejemplo en la Ilíada, significa “palabra”, “dicho”, “conversación”.

En una entrevista a este diario, a partir de una descripción suya sobre este país, “entristecido y luminoso”, dijo: “Es un país mucho más decente y luminoso por la sabiduría de la gente. Esta sabiduría tiene que ponerse en práctica. No podemos dejar el país en manos de una política con una parte regida por oportunistas y por indecentes. Que el imperio de la indecencia domine en la política es intolerable; ese imperio es fruto del dominio de ciertas oligarquías que piensan que lo único que hay que hacer es ganar dinero y crear ideologías aptas para que esa oligarquía siga con poder…”.

Emilio Lledó se une a una lista de premiados que incluye a los hermanos Juan y Luis Goytisolo, Pere Gimferrer, Rafael Sánchez Ferlosio, Ana María Matute, Julio Caro Baroja, Rosa Chacel, José Manuel Caballero Bonald, Carmen Martín Gaite, Francisco Ayala y José Hierro.

El jurado estuvo presidido por María Teresa Lizaranzu Perinat, Directora General de Política e Industrias Culturales y del Libro; y como vicepresidenta: Mónica Fernández Muñoz, Subdirectora General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Los vocales fueron: Aurora Egido Martínez (de la Real Academia Española; Víctor Fernández Freixanes (de la Real Academia Gallega/Real Academia Galega), Javier Calzacorta Elorza (de la Real Academia de la Lengua Vasca/Euskaltzaindia), Margarita Casacuberta i Rocarols (del Instituto de Estudios Catalanes/Institut d’Estudis Catalans), Manuel Arce Lago (de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Francisca Rubio Gámez (Fanny Rubio) (de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE), Guillermo Carnero Arbat (de la Asociación Española de Críticos Literarios), María Luisa Ciriza Coscolín (de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Amelia Valcárcel (del Centro de Estudios de Género de la UNED), Marcos Giralt Torrente (a propuesta del Ministro de Educación, Cultura y Deporte); y los dos últimos autores galardonados: Luis Goytisolo Gay (2013) y Francisco Rodríguez Adrados (2912).

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