La POP presenta Crobi, el primer test para medir el impacto de la cronicidad en los enfermos

MADRID, 23 (SERVIMEDIA)

La Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) presentó este lunes el proyecto Crobi (acrónimo de Cronicidad y Bienestar), la primera escala validada para medir el impacto de la enfermedad crónica en el ámbito psicológico, afectivo, emocional y sociolaboral de las personas con enfermedad crónica.

El proyecto Crobi está dirigido a aquellas personas con patologías crónicas que deseen conocer cómo afecta su enfermedad a su salud psicosocial. Esta escala también sirve de referencia estándar aplicable en estudios observacionales o de calidad de vida, por lo que además va dirigida a profesionales sanitarios como herramienta adicional en la monitorización del paciente en la práctica clínica habitual; sin olvidar que también resulta útil para la administración, con el fin de que se den soluciones a las necesidades que destacan los resultados de Crobi y se incorporen tanto en el ámbito sanitario como social.

La presidenta de la POP, Carina Escobar, recordó que los problemas emocionales asociados a las enfermedades crónicas pueden redundar en un empeoramiento de la propia enfermedad. «Detectar a tiempo si la salud emocional del paciente se está deteriorando permite poner en marcha los mecanismos asistenciales necesarios para prestarle apoyo y favorecer de esta manera su calidad de vida, su estabilidad psicoemocional y un mejor manejo de su enfermedad crónica», apuntó.

Como consecuencia del impacto emocional, las personas con un diagnóstico de enfermedad crónica tienen mayor riesgo de padecer un trastorno de salud mental. El estudio sobre el impacto emocional de la enfermedad crónica detectó que más del 50% de estos pacientes se sienten aislados de la sociedad debido a su patología y en torno al 70% experimentan síntomas depresivos, como cansancio, fatiga, tristeza, problemas de sueño y apatía.

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«La mayoría de las personas con enfermedades crónicas reconocen que su enfermedad está transformando su vida social, familiar y afectiva, de una manera u otra, y que esta circunstancia genera emociones negativas que merman su calidad de vida. Por ello, debe prestarse la misma atención a los planos psicológico o emocional, que al físico», subrayó Escobar.

A través de un cuestionario anónimo en el que se incluyen 24 ítems, el usuario podrá obtener los resultados relativos al impacto de su enfermedad en dos dimensiones: por un lado, psicológica/afectiva/emocional; y por otro lado, el sociolaboral.