El consumo de edulcorantes aumenta el riesgo de padecer obesidad, diabetes o hipertensión

-Según un estudio en el que participó la Universidad Internacional de Valencia

MADRID, 03 (SERVIMEDIA)

Los consumidores habituales de edulcorantes pueden tener un mayor riesgo de padecer obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión e incidencia de enfermedades cardiovasculares, según demuestra el estudio ‘Artificially Sweetened Beverages and Health Outcomes: An Umbrella Review’, que contó con la participación de investigadores de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

El estudio, liderado por la investigadora Cristina Díaz, realiza una revisión de la evidencia existente sobre el riesgo para la salud que supone el consumo de bebidas endulzadas con edulcorantes (ASB). Los investigadores señalan que, «frente a las afirmaciones tranquilizadoras que rodean a los productos endulzados artificialmente, existe una creciente preocupación entre muchos investigadores de que el consumo de ASB puede no ser saludable para los humanos».

Entre los estudios revisados, hay investigaciones experimentales que apuntan a cambios rápidos en el microbioma intestinal en ratones y humanos, que pueden desempeñar un papel importante en la regulación del metabolismo, el apetito y el almacenamiento de grasa. A su vez, recientes estudios experimentales en humanos han demostrado cambios cardio metabólicos rápidos y dañinos inducidos por edulcorantes artificiales.

Por otro lado, existe evidencia clínica de que el consumo de ASB podría influir en los receptores del sabor dulce y en las comunicaciones cerebrales. Un ensayo cliníco ha mostrado, tras un año de seguimiento, que el umbral de dulzura no se modificó en un grupo de participantes con sobrepeso que consumían ASB. Por el contrario, el umbral de dulzura disminuyó en los participantes con sobrepeso que recibieron bebidas sin calorías y no endulzadas artificialmente.

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Por otra parte, la investigación ha encontrado una evidencia débil respecto a la influencia del consumo de edulcorantes en enfermedades como el cáncer, la cetoacidosis diabética, enfermedades cerebrovasculares, o la enfermedad renal crónica. «Se necesita urgentemente más trabajo experimental para determinar los efectos crónicos de los ASB sobre el peso corporal y el control del riesgo cardio metabólico», concluyen los investigadores.