Con “Symfonisk”, Ikea y Sonos trasladan el sonido a la pared

Andrej Sokolow (dpa) – La tienda sueca de muebles Ikea y el proveedor de altavoces Sonos han dado un paso más en su misión de combinar objetos cotidianos con altavoces. La línea de productos “Symfonisk” se inauguró hace dos años con lámparas de mesa que también podían reproducir música. Ahora, el sonido también se puede colgar en la pared.

La idea es especialmente adecuada para habitaciones pequeñas en las que no se quiere gastar espacio en altavoces, argumenta Stjepan Begic, directivo de la marca sueca.

Ikea comercializa el dispositivo como un marco para cuadros, pero en realidad se trata de una carcasa de 57 por 41 centímetros que contiene un altavoz plano con una cubierta de tela intercambiable en la parte delantera.

El dispositivo se suministra en principio con un solo motivo en blanco o negro, pero posteriormente se puede elegir entre paneles con doce diseños diferentes, entre ellos, salpicaduras de color, un brazo de tocadiscos, rosas, la palabra “Love” en rojo sobre fondo negro o la cabeza de un venado.

El altavoz en forma de cuadro tiene seis centímetros de grosor, pero los diseñadores de Ikea y Sonos lo dotaron de un fino marco exterior que parece flotar a unos centímetros de la pared y otorga al “cuadro” un aspecto más ligero. De esta manera, la carcasa del altavoz solo es visible desde los laterales. Esta construcción, explica Chris Davies, ejecutivo de Sonos, ofreció a los ingenieros suficiente volumen para garantizar un sonido con ricos graves.

En general, el sonido de “Symfonisk” es agradable y equilibrado para todo tipo de música: los graves profundos se complementan con agudos claros y frecuencias medias bien definidas. En las aberturas hay guías de ondas sonoras para que el sonido se propague mejor en la habitación. Para obtener un panorama sonoro más amplio, se pueden conectar dos dispositivos para formar un par estéreo.

El altavoz también se beneficia de la tecnología “Trueplay”, de Sonos, que adapta el sonido a la posición y al entorno de la habitación. Para realizar los ajustes, solo basta descargar la aplicación de Sonos en un iPhone y acercar el móvil al cuadro para hacer un calibrado “Trueplay”.

El software de la aplicación de Sonos captura las reflexiones de las ondas sonoras y puede crear un perfil sonoro del entorno de la habitación gracias a los datos de panorámica del sensor giroscópico del teléfono.

El altavoz-cuadro se puede colocar en posición horizontal o vertical para constatar cuál es la mejor configuración de sonido. Sin embargo, “Trueplay” sigue estando solo disponible para el iPhone. Esto se debe a las múltiples configuraciones de los teléfonos Android, que dificultan su adaptación al sistema operativo de Google.

El altavoz-cuadro puede colgarse en la pared, así como colocarse en una estantería, en un armario o en el suelo, lo que ha dificultado el trabajo de los ingenieros de sonido. Si el altavoz se coloca sobre un mueble, esto puede amplificar indebidamente los graves.

Sara Morris, directiva de Sonos, explica que por eso también se habían planteado incorporar un interruptor que permitiera a los usuarios cambiar el sonido en función de si el “Symfonisk” estaba colgado en la pared o apoyado en un mueble, pero que finalmente constataron que esta gama de frecuencias se podía ajustar bien con el ecualizador de la aplicación.

Para el montaje en la pared, Ikea proporciona un generoso gancho para colgar el altavoz-cuadro y, además, un lazo que se puede fijar a la carcasa para garantizar una seguridad adicional. El gancho se sujeta en la pared con dos tornillos que no son parte del suministro. Para evitar que el marco se deslice sobre los muebles, se incluyen dos pies de goma.

El cuadro puede colocarse vertical u horizontalmente, o colgarse en la pared. Una debilidad estética inevitable del concepto es que el altavoz no puede prescindir de un cable de alimentación que cuelga de la pared. El cable de color gris claro incluido en la entrega tiene 3,5 metros de longitud.

Si se conectan dos unidades como par estéreo, se puede ahorrar una toma de corriente, ya que un marco puede suministrar energía al otro. Sin embargo, habrá un segundo cable colgando entre los altavoces.

Al mismo tiempo, debido a las diferentes características de sonido, solo se pueden conectar dos unidades “Symfonisk” de un mismo tipo para formar un par estéreo, por lo que no se podrá emparejar una lámpara con un cuadro.

Con la integración en la aplicación de Sonos, los dispositivos “Symfonisk” también pueden servir, entre otros, como altavoces envolventes para las barras de sonido de la compañía californiana.

En la aplicación Sonos, los altavoces se pueden asignar a diferentes habitaciones y recibir música a través de los servicios de streaming integrados. Además, los dispositivos “Symfonisk” también pueden controlarse directamente desde el iPhone mediante el formato de transmisión Airplay 2 de Apple. A diferencia de otros modelos de Sonos, no cuentan con micrófonos para utilizar un asistente de voz.