Reino Unido se acerca a la copia privada mientras España se aleja de ella con la ley Lassalle

D.G.

  • El Gobierno británico permitirá la copia privada, hasta ahora ilegal.
  • El proyecto está todavía pendiente de debate en las dos cámaras del Parlamento aunque, de aprobarse, se espera que entre en vigor el 1 de junio de 2014.
  • En España, la ley Lassalle pretende limitar el concepto de copia privada.

CDs

Cuando la propiedad intelectual vuelve a ser constante fuente de discusiones y polémicas en España debido al reciente visto bueno en Consejo de Ministros de la controvertida ley Lassalle (el texto se enfrenta ahora a su tramitación en las Cortes), Reino Unido —un país tradicionalmente estricto y cerrado en este ámbito— ha iniciado un camino algo más aperturista gracias a un proyecto de ley que, de ser aprobado, legalizará la copia privada.

El gobierno británico ya ha ultimado su reforma de la ley de la propiedad intelectual con el fin de acabar con la situación de ilegalidad de las copias privadas de CDs y DVDs y de suprimir las numerosas restricciones al respecto.

Este texto recoge la figura de»copia privada para uso personal», lo que permitirá la regulación de la copia, hasta ahora ilegal. La nueva ley especifica que las copias podrán realizarse sólo cuando se posea el original. Se permite incluso subir el material copiado a servidores remotos, pero nunca compartirlo ni venderlo, lo que obligaría a destruir las copias.

Para sacar adelante esta iniciativa, el gobierno consultó a un amplio abanico de grupos interesados con el objetivo de alcanzar un equilibrio razonable sobre la posibilidad de copiar materiales con derechos de autor perjudicando lo menos posible la protección de esos derechos.

El proyecto de regulación está todavía pendiente de debate en las dos cámaras del Parlamento británico aunque, de aprobarse, se espera que entre en vigor el 1 de junio de 2014.

Mientras tanto, en España, donde la copia privada sí es legal, el proyecto de ley de modificación del texto de la Ley de Propiedad Intelectual empieza a limitarla. Actualmente, está permitida toda copia privada que se realice a partir de obras a las que se haya accedido de forma legal, un planteamiento que da lugar a diversas interpretaciones y una aplicación flexible de la ley.

La ley Lassalle, aún inmersa en un trámite parlamentario durante que que podría sufrir cambios, reduce la copia privada a aquellas hechas a partir de un soporte original «adquirido en propiedad por compraventa mercantil». Además, la copia ha de hacerse sin asistencia de terceros. También existiría la copia privada de contenidos de radio y televisión, pero sólo estaría permitida de forma temporal, para su reproducción en otro momento y no para almacenarlas indefinidamente.

Es probable que esta reducción del ámbito de la copia privada esté dirigida al ahorro en la compensación destinada a los autores, un dinero que antes se obtenía a través del canon digital pero que ahora se incluye en los Presupuestos Generales del Estado.

Además, la ley Lassalle habla de «soportes» que contengan reproducciones, de «copias» y de «actos legítimos de comunicación pública». De aquí surgen numerosas voces críticas que señalan que lo analógico sigue pesando más que lo digital, un hecho que aleja aún más esta normativa de la realidad del siglo XXI.



Enlace a la fuente orginal del artículo: 20minutos.feedsportal.com/c/32489/f/478292/s/39a76b17/sc/16/l/0L0S20Aminutos0Bes0Cnoticia0C21180A0A20C0A0Cpropiedad0Eintelectual0Creino0Eunido0Ccopia0Eprivada0C/story01.htm

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *