Conectados las 24 horas del día

J.F.

Ropa interior que vibra

Se conoce como «Internet de las cosas». La conectividad ha abandonado los devices tradicionales para incorporarse a cualquier objeto: inundan prendas de vestir, controlan los electrodomésticos o incluso los balones de baloncesto. Sin embargo, en el mundo de la automoción es donde más deprisa está implantándose, hasta el punto de que el coche se va a convertir en el hardware más caro a nuestra disposición.

Para desarrollarlo se han unido la industria del automóvil, los operadores de telefonía  y las empresas de tecnología de la información. Según Telefónica, en 2022 habrá 700 millones de vehículos conectados y 1.100 dispositivos posventa para servicios de navegación y seguros basados en características de uso o recuperación de vehículos robados. Un negocio que moverá 295.000 millones frente a los 16.000 millones de 2012.

Todos los grandes fabricantes de vehículos presentan sus coches conectados siguiendo la estela que abrió Ford con su sistema Synk con Applink. Hace unas semanas, Scott Lyons, responsable en Europa del proyecto de la estadounidense, explicó en Madrid que, gracias al sistema, «los conductores podrán controlar sus aplicaciones mediante comandos de voz sin apartar la vista de la carretera ni las manos del volante».

Las posibilidades son infinitas. Controles del coche que indican si tiene algún fallo y lo comunica directamente al taller más cercano, conexión con otros coches o puntos de seguridad como la Policía, aplicaciones que nos informan del tráfico o el tiempo, o que nos dicen las farmacias, los restaurantes o los hospitales que están en la ruta. Incluso, complejos sistemas que aparcan o conducen los coches sin necesidad de conductor.

Pero el coche no es lo único. Cada vez más controlaremos desde el móvil hasta los electrodomésticos de las casas programando termostatos, apagando las luces a distancia o viendo en directo las cámaras de vigilancia. Además, la ropa y los complementos del futuro nos informarán de si estamos enfermos y enviarán a nuestro móvil o al del médico directamente nuestras constantes vitales. Conectados las 24 horas.

Ropa interior con personalidad

La industria textil ha inventado un nombre, wearables, para calificar la ropa conectada. Muchas son las aplicaciones, pero a los ojos del profano, llama la atención en la ropa interior. La empresa Durex, la de los preservativos, y Ohmibod, de vibradores, han desarrollado bragas y calzoncillos que vibran cuando se da la orden desde el móvil.




Enlace a la fuente orginal del artículo: http://20minutos.feedsportal.com/c/32489/f/478292/s/37511dee/sc/15/l/0L0S20Aminutos0Bes0Cnoticia0C20A637950C0A0Cconectados0Cinternet0C240Ehoras0C/story01.htm

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *